Una sigla con historia
Para entender al 208 GTi hay que volver a los 80. El Peugeot 205 GTi fue uno de los hot hatch más celebrados de la historia: liviano, ágil y con un comportamiento que lo convirtió en referencia. Después vinieron el 106 y el 306 en versiones deportivas, y más tarde el 207 GTi, pero la vara del 205 siempre estuvo ahí.
Cuando Peugeot presentó el 208 en 2012, uno de sus objetivos fue recuperar ese espíritu. El 208 era más liviano que el 207 al que reemplazaba, y esa base fue el punto de partida para el GTi, presentado poco después.
Concepto: un hot hatch de tres puertas
El 208 GTi se ofreció con carrocería de tres puertas, la configuración clásica de los hot hatch europeos. Su planteo es el de un auto chico, con un motor turbo potente y una puesta a punto de chasis específica: suspensión más firme, frenos más grandes y un interior con detalles deportivos.
En lo estético, se distingue del 208 común por paragolpes propios, salidas de escape específicas, llantas de mayor diámetro y detalles en rojo, con el logo GTi en el exterior y el interior.
La mecánica: 1.6 THP de 200 hp
El corazón del 208 GTi es el 1.6 THP, el motor turbo naftero desarrollado por PSA junto con BMW, que también se usó en distintos modelos de ambas casas. En el GTi, según la ficha técnica de la versión 2017:
- Motor EP6CDTX 1.6 THP de 16 válvulas, 1.598 cm³.
- Turbo.
- 200 hp y 275 Nm.
- Caja manual de seis marchas y tracción delantera.
- Dirección con asistencia eléctrica.
- Suspensión McPherson adelante y eje de torsión atrás.
- Frenos a disco en las cuatro ruedas, ventilados adelante.
- Velocidad máxima de 230 km/h.
- Consumos según la ficha: 8,5 l/100 km en ciudad, 5 l/100 km en ruta y 6,5 l/100 km mixto.
Con 200 hp en un auto chico, las prestaciones son muy altas para su tamaño. Pero el GTi no es sólo números: es un auto que privilegia la sensación de manejo, con una caja manual que obliga a participar.
Su lugar en la Argentina
El 208 GTi llegó al país como importado y se convirtió en uno de los pocos hot hatch de su tipo disponibles en el mercado local. En un segmento muy reducido, compitió con propuestas como el Volkswagen Golf GTI, un escalón más grande, y otros deportivos compactos que llegaban en cuentagotas.
Por esa escasez, el 208 GTi se transformó en un usado con demanda sostenida entre entusiastas. Son pocos, y muchos tuvieron uso deportivo o modificaciones.
