El Fiesta Kinetic Design llegó al mercado argentino con una fama merecida: auto ágil, bien equipado en seguridad y con un diseño que envejeció bien. Esa fama convive con dos o tres puntos débiles que aparecen con los años y que conviene mirar con lupa antes de cerrar una compra. No hay que dramatizar: la mayoría de las unidades que circulan andan bien. Pero el Fiesta tiene un historial de fallas conocidas y verificables que te conviene tener en el radar.
La caja PowerShift: el tema que hay que entender
Si buscás un Fiesta Kinetic automático, vas a encontrar la caja PowerShift de doble embrague en seco (DPS6), de 6 velocidades. Es la transmisión que equipó a las versiones AT y la que concentra los reclamos de los dueños.
Los síntomas reportados son tirones y vibraciones al arrancar desde parado, cambios bruscos a baja velocidad, ruidos al engranar y, en casos más avanzados, el mensaje de "transmisión averiada" en el tablero. El origen está en el diseño de doble embrague en seco: sin baño de aceite, el embrague se calienta y se desgasta más rápido, sobre todo en uso urbano intenso con mucho arranca y frena.
Si probás un Fiesta automático, hacelo en tráfico: salidas suaves, maniobras de estacionamiento y cambios a baja velocidad son donde aparece el problema.
Qué preguntar y qué mirar:
- Historial de service de la caja. Preguntá si se hizo actualización de software del módulo de control (TCM) y si hubo reemplazo de embrague. Pedí la factura, no la promesa.
- Comportamiento en frío y en caliente. Un PowerShift sano puede tener alguna brusquedad, pero no debe vibrar ni sacudir en cada salida.
- Kilometraje y tipo de uso. Un automático con mucha ciudad y más de 100.000 km sin registro de intervención en la caja es un riesgo económico real.
- Testigo de falla. Si el auto llegó con la batería desconectada o "recién lavado el tablero", desconfiá: puede haber testigos borrados.
Las versiones manuales de 5 velocidades esquivan por completo este problema. Si no necesitás automático, es el camino más tranquilo.
Tren delantero, frenos y dirección
Son puntos de desgaste normal, pero en el Fiesta aparecen con cierta anticipación y conviene chequearlos en la prueba.
- Anclaje superior del amortiguador delantero: se reporta desgaste del rodamiento alrededor de los 80.000 km. Se detecta girando el volante despacio con el auto detenido: si escuchás clics o rozamiento arriba del amortiguador, hay que presupuestarlo.
- Discos de freno delanteros: a partir de los 60.000 km pueden mostrar reborde o desgaste desparejo. Mirá el borde del disco y sentí si el pedal pulsa al frenar.
