El Ford Fiesta Kinetic Design no fue un lavado de cara más: fue el auto con el que Ford estrenó su estrategia de producto global. Antes de este modelo, el Fiesta que se vendía en Argentina tenía poco que ver con el europeo. Con esta generación, la marca unificó plataforma, diseño y motorizaciones para casi todo el mundo, y el resultado llegó al país en noviembre de 2010.
El origen: del Verve de Frankfurt al Fiesta global
La historia arranca en septiembre de 2007, cuando Ford mostró en el Salón de Frankfurt el prototipo Verve. Ese concept anticipaba dos cosas: el lenguaje de diseño Kinetic Design —parrilla trapezoidal, líneas tensas, perfil ascendente— y la plataforma que la marca llamó internamente B299 para el hatchback y B409 para el sedán.
La producción en serie del hatchback empezó el 14 de agosto de 2008 en la planta de Colonia-Niehl, Alemania, y el lanzamiento comercial europeo fue en octubre de ese año, con carrocerías de 3 y 5 puertas. El sedán se sumó entre 2009 y 2010 para América y Asia. En la región, la producción se radicó en São Bernardo do Campo, Brasil, y desde ahí llegó a los concesionarios argentinos.
Es la sexta generación del Fiesta, y por eso en el mercado local conviene ubicarla así: no es "el Fiesta nuevo" ni el que vino después, sino el que marcó el salto de calidad del segmento B.
Qué trajo la versión argentina de 2010
El desembarco local fue ambicioso para el segmento. Llegó con el motor naftero 1.6 Sigma Ti-VCT de 120 CV y 152 Nm, caja manual de 5 velocidades, y una dotación de seguridad que en ese momento era de referencia: ABS, control de tracción y estabilidad, y hasta siete airbags en las versiones tope.
La gama se armó con el hatchback de 5 puertas y el sedán, en niveles SE y Titanium. Con el correr de los años Ford fue sumando variantes y, en 2015, incorporó la caja automática Powershift de doble embrague y 6 marchas en la versión SE, una transmisión que después generó bastante conversación entre usuarios.
El restyling de 2013: el cambio más visible
En agosto de 2013 llegó la actualización de media vida, la que más se reconoce en la calle. Los cambios fueron sobre todo de imagen y de interior:
- Parrilla hexagonal con cinco barras y bordes cromados, en reemplazo de la trapezoidal original.
- Ópticas delanteras más alargadas y antiniebla rediseñados, con marco metálico.
- Capó con nervaduras más marcadas.
- Volante y consola central rediseñados, nuevos tapizados y materiales de mejor aspecto en tablero e instrumental.
