Un compacto con lógica de sedán grande
Cuando BMW presentó el Serie 1 en 2004, eligió un camino que nadie más seguía entre los hatchbacks compactos: motor delantero longitudinal y tracción trasera, la misma arquitectura del Serie 3 y del Serie 5. Sus rivales naturales, como el Audi A3 o el Mercedes Clase A, usaban motor transversal y tracción delantera.
Esa decisión le dio un capot largo, un habitáculo algo más justo que el de la competencia y, sobre todo, un manejo con un equilibrio muy particular, que es el principal motivo por el cual muchos lo eligen. Esa receta se sostuvo durante dos generaciones.
| Generación | Años | Tracción | Rasgo clave |
|---|---|---|---|
| E87 (y derivados) | 2004-2011 | Trasera | Motores aspirados, también coupé y cabrio |
| F20 (y F21 de 3 puertas) | 2011-2019 | Trasera | Motores turbo y caja de ocho marchas |
| F40 | desde 2019 | Delantera o integral | Plataforma compartida con Mini |
La primera: E87
La primera generación se lanzó como hatchback de cinco puertas y luego sumó una de tres, un coupé y un cabriolet. En Argentina se vieron versiones como el 118i, el 120i y el 130i con motor de seis cilindros, además del coupé 125i. Fue el modelo que acercó a la marca a un público más joven, aunque con un interior y un baúl más chicos que los de un Serie 3.
El F20: turbo para todos
En 2011 llegó la segunda generación, el F20, con un diseño más largo y una distancia entre ejes mayor que mejoró el espacio atrás. El gran cambio estuvo debajo del capot: los motores aspirados dieron paso a motores turbo con inyección directa, y la vieja automática de seis marchas fue reemplazada por la Steptronic de ocho velocidades.
El 118i de esta primera etapa del F20 combina:
- Motor 1.6 turbo de cuatro cilindros con inyección directa, 1.598 cm³.
- 170 hp a 4.800 rpm y 250 Nm desde 1.500 rpm.
- Caja automática Steptronic de ocho marchas.
- Tracción trasera.
- Velocidad máxima de 225 km/h.
- Seis airbags, control de estabilidad DSC, climatizador bizona, sensores de lluvia y luces, y control de crucero.
El resultado es un auto rápido para su segmento, con un motor que empuja con ganas desde abajo y una caja que siempre encuentra la marcha justa. En ruta, la octava baja mucho las vueltas, y el tanque de 52 litros da buena autonomía.
