Un monovolumen nacido de una alianza
A comienzos de los 90, los monovolúmenes grandes eran el auto familiar de moda en Europa, con el Renault Espace como referencia. Volkswagen y Ford decidieron entrar al segmento juntos, compartiendo costos de desarrollo y una fábrica nueva en Palmela, Portugal.
De ese proyecto salieron tres autos casi idénticos: el Volkswagen Sharan, el Ford Galaxy y, poco después, el Seat Alhambra. Los tres compartían carrocería, estructura e interior, y se diferenciaban en frentes, detalles de diseño y motorizaciones.
Primera generación (1995-2010)
La primera generación del Sharan se presentó en 1995 y tuvo una vida comercial muy larga, con actualizaciones a lo largo del camino. La más importante llegó en el año 2000, con frente renovado, interior rediseñado y mejoras en seguridad. Más adelante hubo retoques adicionales de diseño y equipamiento.
Su propuesta era clara: espacio para hasta siete pasajeros, puertas traseras convencionales con bisagras, asientos individuales desmontables y una posición de manejo alta. Era un auto pensado para familias numerosas y para quienes necesitaban flexibilidad de carga.
El 1.8 turbo de 150 hp
Entre los motores nafteros, el 1.8 T de 20 válvulas era el más interesante. Es el mismo motor que el grupo Volkswagen usó en el Golf GTI, el Audi A3 y el Passat de la época. Según la ficha técnica de la versión Trendline 2008:
- Motor 1.8 de cuatro cilindros y 20 válvulas, 1.781 cm³.
- Turbo con intercooler.
- 150 hp y 220 Nm entre 1.800 y 4.300 rpm.
- Caja manual de seis marchas y tracción delantera.
- Dirección hidráulica.
- Suspensión delantera McPherson.
- Frenos a disco en las cuatro ruedas, ventilados adelante.
- Consumo en ruta declarado de 7,3 l/100 km.
La meseta de torque, amplia y desde bajas vueltas, es lo que hace que este motor funcione bien en un auto grande y pesado como el Sharan: no hace falta llevarlo arriba de vueltas para moverlo con soltura.
Segunda generación (desde 2010)
En 2010 llegó la segunda generación, ya sin participación de Ford: el Galaxy siguió su propio camino y el Sharan se desarrolló junto con el Alhambra sobre bases del grupo Volkswagen. El cambio más visible fueron las puertas traseras corredizas, que facilitan mucho el acceso en estacionamientos estrechos. También creció en tamaño y sumó motores TSI y TDI más modernos.
