Antes de mirar el auto: qué 208 estás comprando
En la primera generación del 208 (2013-2020) convivieron mecánicas muy distintas, y lo que hay que revisar cambia según cuál tenga el auto:
- 1.5 8v y 1.6 16v VTi: motores aspirados, simples y conocidos.
- 1.6 THP de 165 hp: el turbo con inyección directa del 208 GT, el más exigente en mantenimiento.
- 1.6 HDi: diésel, desde fines de 2017.
- Automática AL4 de 4 marchas hasta 2017, y Aisin de 6 marchas desde el modelo 2018.
El 208 GT y el 1.6 THP: los puntos a mirar
El GT usa el motor EP6CDT: 1.598 cm³, turbo e inyección directa, 165 hp a 6.000 rpm y 240 Nm desde 1.400 rpm, con caja manual de 6 marchas. Rinde muy bien (0 a 100 km/h en 8,5 segundos y 217 km/h de máxima según ficha), pero es una familia de motores con fallas bien documentadas que conviene conocer:
- Cadena de distribución y tensor. Es el punto más conocido. Un estiramiento de la cadena se delata con un ruido metálico en frío durante los primeros segundos después de arrancar. Pedí arrancar el motor en frío, sin que lo hayan calentado antes, y escuchá.
- Consumo de aceite. Algunos THP consumen aceite entre services. Preguntá cuánto tiene que reponer el dueño y mirá el nivel en la varilla.
- Depósitos de carbón en admisión. La inyección directa no lava las válvulas de admisión, y con los kilómetros se acumula carbón. Se nota en marcha irregular en ralentí, tirones o pérdida de rendimiento.
- Pérdidas en el circuito de refrigeración. La caja del termostato y la bomba de agua son puntos habituales de pérdidas. Revisá que no haya restos de refrigerante seco alrededor del motor y que el nivel del depósito esté correcto.
- Turbo. Humo azulado, silbidos anormales o falta de empuje son señales a evaluar. El turbo sufre si el motor se apaga en caliente después de exigirlo o si el aceite no se cambia a tiempo.
La regla de oro con el THP es el historial de service: aceite de la especificación correcta y cambios en término. Un GT con mantenimiento documentado y de lugares que conocen el motor vale mucho más que uno con pocos kilómetros y sin papeles.
Lo propio de la versión GT
El GT trae frenos a disco en las cuatro ruedas y llantas grandes con neumáticos de perfil bajo. Revisá el estado de discos y pastillas, y mirá las llantas por golpes o rayones de cordón: un neumático de perfil bajo transmite más los impactos al tren delantero.
