El Mini que dejó de ser mini
Desde el relanzamiento de la marca bajo el ala de BMW, a comienzos de los 2000, todos los Mini respetaban una receta: autos chicos, de tres puertas o con carrocerías derivadas del Cooper, y con tracción delantera. El Countryman, presentado en 2010, rompió con todo eso.
Fue el primer Mini moderno con cuatro puertas convencionales, el primero en superar los cuatro metros de largo y el primero en ofrecer tracción integral, bautizada ALL4. También fue el primero de la marca en fabricarse fuera del Reino Unido: la producción quedó a cargo de Magna Steyr, en Graz, Austria.
La idea era llevar el estilo y el manejo característico de Mini a un formato de crossover familiar, en pleno auge de los SUV compactos.
La primera generación (R60)
La primera generación, conocida internamente como R60, se fabricó entre 2010 y 2016. Mantuvo los rasgos de diseño de la marca, como los faros redondos y el velocímetro central de gran tamaño, pero con una posición de manejo más alta y un habitáculo apto para cuatro o cinco adultos.
La gama se ordenaba como en el resto de los Mini, con las versiones One, Cooper y Cooper S, además de variantes diésel en otros mercados y la deportiva John Cooper Works. La tracción ALL4 se ofrecía como opción en las versiones más potentes.
En 2014 recibió una actualización de mitad de ciclo, con retoques estéticos y de equipamiento.
El Cooper S ALL4 de esta etapa
La versión más buscada de la primera generación es el Cooper S, sobre todo con tracción ALL4. Según la ficha técnica del modelo 2012, combina un motor naftero de 1.598 cm³ con turbo e inyección directa, que entrega 184 hp a 5.500 rpm y 240 Nm desde 1.600 rpm, con caja automática de seis marchas por convertidor de par.
La ficha declara una velocidad máxima de 205 km/h y un consumo mixto de 8,7 l/100 km según la norma estadounidense EPA. En equipamiento incluye seis airbags, control de estabilidad DSC, sensores de luces y de lluvia, faros antiniebla, control de crucero, Bluetooth y modo de manejo Sport.
El sistema ALL4 funciona normalmente con predominio de tracción delantera y envía fuerza al eje trasero cuando detecta pérdida de adherencia, lo que suma seguridad en lluvia o ripio sin convertir al Countryman en un todoterreno.
La conexión con el Dakar
Para el público argentino, el Countryman tiene un capítulo especial. Entre 2012 y 2015, el equipo X-raid ganó cuatro ediciones consecutivas del Rally Dakar con el Mini ALL4 Racing, un prototipo de competición inspirado en el Countryman, en los años en que la carrera se corría en Sudamérica, con la Argentina como protagonista del recorrido.
Aunque mecánicamente el auto de carrera tenía poco que ver con el de calle, esas victorias asociaron el nombre Countryman a la aventura y a los caminos difíciles. La marca también usó la base del Countryman para su incursión en el Campeonato Mundial de Rally, a partir de 2011.
