Un auto chico pensado desde adentro
El Honda Fit nació en Japón a comienzos de los 2000 con una idea muy clara: un hatchback de menos de cuatro metros que aprovechara cada centímetro del habitáculo. La clave fue ubicar el tanque de combustible debajo de los asientos delanteros, en el centro del auto, y no debajo del asiento trasero como es habitual. Eso liberó el piso de atrás y permitió los famosos asientos Magic Seat, que se rebaten hacia adelante para hacer un piso plano o se levantan como butacas de cine para cargar objetos altos.
Esa arquitectura es la que explica por qué, generación tras generación, el Fit se compara más con un monovolumen compacto que con un hatchback del segmento B tradicional.
La segunda generación en la Argentina (2009-2015)
La segunda generación llegó al país a fines de 2008 como modelo 2009, fabricada en la planta de Honda en Sumaré, Brasil. Fue la que instaló al Fit como opción seria en el segmento, con una gama ordenada en dos motores:
- LX y LXL, con el 1.4 i-VTEC de 16 válvulas.
- EX y EXL, con el 1.5 i-VTEC de 16 válvulas.
Todas se podían pedir con caja manual o automática, ambas de cinco marchas. La automática era de convertidor de par, un dato no menor en un segmento donde muchos rivales de la época ofrecían cajas de cuatro marchas o directamente no ofrecían automática.
En 2012 recibió retoques estéticos y más equipamiento, y para el año 2013 se presentó como "Nuevo Fit", todavía sobre la misma base. Los Fit patentados en 2014 y 2015 pertenecen a esta segunda generación: la tercera tardó en llegar al país.
Cómo es un EX 1.5 manual de esta etapa
Según la ficha técnica, el EX manual monta el 1.5 de 1.497 cm³ con inyección multipunto, 120 hp a 6.600 rpm y 145 Nm a 4.800 rpm, asociado a una caja manual de cinco marchas. Es un motor que pide vueltas: el torque llega alto y la respuesta mejora cuando se lo estira. La ficha declara una velocidad máxima de 185 km/h y un consumo mixto homologado de 8,6 l/100 km (norma brasileña INMETRO).
En equipamiento, el EX traía aire acondicionado automático, volante multifunción, control de crucero, cuatro levantavidrios eléctricos, espejos eléctricos, ABS y dos airbags frontales. No tenía Bluetooth ni control de estabilidad, algo lógico para la época y el segmento.
La tercera generación: llegada tardía
La tercera generación se presentó en Japón en 2013 y empezó a fabricarse en Sumaré en 2014 para Sudamérica. En la Argentina, sin embargo, la llegada se demoró: recién se lanzó en abril de 2017, en una única versión EX-L 1.5 con caja CVT.
En 2018 recibió la actualización de mitad de ciclo y pasó a llegar importado de Brasil. Para el modelo 2019 sumó control de estabilidad y seis airbags, un salto importante en seguridad respecto de la generación anterior.
