Un sedán pensado para el mercado regional
El Fiat Cronos se presentó en 2018 como el reemplazo natural del Siena y del Linea, dos sedanes que la marca venía ofreciendo en Argentina con suerte dispar. A diferencia de ellos, el Cronos nació con un objetivo muy claro: pelear de frente en el segmento de los sedanes chicos y medianos, donde mandaban el Chevrolet Prisma, el Volkswagen Voyage y el Toyota Etios.
Se fabrica en la planta de Fiat en Ferreyra, Córdoba, y desde el principio se pensó tanto para el mercado local como para exportar a la región. Técnicamente comparte buena parte de su base con el Argo, el hatchback que Fiat lanzó en Brasil en la misma época, pero con mayor distancia entre ejes y un baúl generoso que se volvió uno de sus argumentos de venta.
Primera etapa: 1.3 Firefly y 1.8 E.torQ
En su lanzamiento, el Cronos ofrecía dos motores nafteros:
- 1.3 Firefly: un cuatro cilindros moderno, con cadena de distribución, de 99 hp. Era la opción de volumen, asociada a una caja manual de cinco marchas o a la caja automatizada GSR, una manual robotizada de un solo embrague.
- 1.8 E.torQ: el motor de más cilindrada, heredado de otros modelos de la marca, que se combinaba con caja manual o con una automática convencional de seis marchas (AT6) en las versiones más equipadas.
La GSR fue una solución pensada para ofrecer una opción "sin pedal de embrague" a menor costo, pero su funcionamiento, con pausas marcadas entre cambios, no convenció a todos. Por eso, cuando miramos un Cronos de los primeros años, conviene tener en claro qué caja tiene: una AT6 y una GSR son mundos distintos en uso urbano.
El salto a la caja CVT
Con el paso de los años, Fiat ordenó la gama y retiró el 1.8 E.torQ. En su lugar, las versiones automáticas pasaron a combinar el 1.3 Firefly con una caja CVT, de variación continua, que simula marchas para que el manejo no se sienta "elástico". Ese cambio dejó al Cronos con un único motor, más eficiente, y una automática más suave que la GSR.
Las versiones Precision 1.3 CVT, como la de 2023, representan esta etapa. Según la ficha técnica, el motor tiene 1.332 cm³ y 127 Nm de torque, tracción delantera, dirección con asistencia eléctrica, suspensión delantera McPherson y eje de torsión atrás, con discos ventilados adelante y tambores en las ruedas traseras. Los consumos homologados que figuran en la ficha son de 9,5 l/100 km en ciudad, 6,8 l/100 km en ruta y 7,8 l/100 km mixto, con una velocidad máxima declarada de 170 km/h y un 0 a 100 km/h de 14 segundos.
No es un auto rápido ni pretende serlo: el planteo es el de un sedán familiar con mecánica sencilla y una automática cómoda para la ciudad.
