Qué es la responsabilidad civil obligatoria
En Argentina, para circular con un vehículo necesitás un seguro de responsabilidad civil (RC). Lo exige la Ley Nacional de Tránsito (24.449) y es lo mínimo que tenés que tener contratado. En la jerga de las aseguradoras y de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) se lo conoce como cobertura A o, más comúnmente, "seguro contra terceros".
La idea es simple: si con tu vehículo le causás un daño a otra persona, el seguro responde por vos frente a ese tercero. Protege a los demás y protege tu patrimonio, porque si no tuvieras seguro, la persona dañada te podría reclamar a vos directamente.
Lo que la RC no hace es cubrir tu propio auto. Esa es la diferencia más importante y la que más confusiones genera.
Qué cubre
En términos generales, la responsabilidad civil cubre los daños que el vehículo asegurado le causa a terceros:
- Lesiones o muerte de personas: peatones, ciclistas, ocupantes de otros vehículos y, según las condiciones de la póliza, las personas que viajan con vos.
- Daños a cosas de terceros: el auto con el que chocaste, una moto, una vidriera, una reja, un poste.
Para dimensionar lo que está en juego: según la SSN, en el ejercicio julio 2024 a junio 2025 el costo medio de un siniestro por lesiones a terceros no transportados fue de $1,54 M, y el de daños a cosas de terceros, $0,56 M. Son promedios en pesos corrientes; un caso grave puede costar muchísimo más. Lo desarrollamos en lesiones a terceros en accidentes de tránsito y en daños a cosas de terceros.
Toda póliza de RC tiene un límite máximo de indemnización. Revisá el monto en tu póliza: si un reclamo lo supera, la diferencia te la pueden reclamar a vos.
Qué no cubre
Con un seguro de responsabilidad civil solo, quedan afuera:
- Los daños a tu propio vehículo, aunque el choque no haya sido tu culpa. En ese caso tenés que reclamarle al seguro del otro.
- El robo de tu auto, total o parcial: ruedas, espejos, estéreo.
- El incendio de tu vehículo.
- El granizo y otros fenómenos climáticos.
- Las lesiones del propio conductor, que suelen requerir otro tipo de seguro.
- de la póliza.
