Por qué conviene ir con una lista
Comprar un usado tiene muchas partes móviles: el estado mecánico, la historia del auto, los papeles, las deudas y la forma de pago. Cuando vas sin una lista, lo más fácil es enamorarte del auto en la prueba de manejo y dejar para después lo que en realidad había que revisar antes.
Además, los autos se usan mucho y se golpean bastante. Según la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), en el año 2025 hubo una frecuencia de siniestros de casco de 19,7% entre los vehículos asegurados: unos 2 siniestros cada 10 vehículos por año. La frecuencia mide siniestros sobre vehículos expuestos, así que un mismo auto puede tener más de uno, y el dato habla solo de vehículos asegurados, no de todo el parque. Igual alcanza para entender algo simple: es muy probable que el usado que estás mirando haya tenido algún golpe en su vida. No es motivo para descartarlo, pero sí para revisarlo con atención.
Esta es la lista que te recomendamos seguir, en orden.
Antes de ver el auto
La mitad del trabajo se hace por mensaje, antes de moverte.
- Pedí la patente. Con la patente podés averiguar casi todo lo que importa sobre los papeles. Si el vendedor no la quiere pasar, tomalo como una señal.
- Confirmá versión, año y motor exactos. Compará lo que dice la publicación con lo que te responden.
- Preguntá por el kilometraje y los services. Pedí fotos del tablero y de los comprobantes que tenga.
- Preguntá quién es el titular. Lo ideal es que vendas o compres con el titular registral. Si quien vende no es el titular, preguntá por qué y cómo se va a firmar la transferencia.
- Preguntá si el auto tuvo choques importantes, si es recuperado de robo o si tuvo algún siniestro grave. La respuesta no reemplaza la revisión, pero te da un punto de partida.
- Revisá el dominio antes de ir. Con un informe de dominio ves titular, prendas, embargos, inhibiciones y denuncias registradas. Si aparece algo raro, te ahorrás el viaje.
Inspección del auto
Andá de día, con buena luz y, si podés, acompañado. Si no sabés de mecánica, llevá a alguien que sepa o coordiná una revisión en un taller de confianza antes de señar.
Carrocería y estructura
- Mirá el auto de costado y en diagonal para detectar ondulaciones o diferencias de tono en la pintura.
- Revisá que las luces entre puertas, capot y baúl sean parejas.
- Buscá restos de pintura en burletes, gomas y plásticos.
- Mirá debajo de alfombras y en el piso del baúl: óxido, soldaduras o masilla merecen una explicación.
